El antepasado fin de semana cumplí 2 años en el lugar donde trabajo, pero hace apenas uno me pude percatar de esta situación. Como algunos saben trabajo en una oficina ubicada en el antiquísimo Moll del Valle y todos los días (al menos de lunes a viernes, que son los días en que yo trabajo) va una señora con una semblanza un tanto extraña, pero que nunca me llamo la atención hasta que los chismosos de mi oficina me empezaron a contar la historia de la Sra. Avatar.
Para empezar no se llama así, ni viene de Pandora, pero así le pusieron porque tiene las cejas como los Naa'vinis como con 10 cm de distancia una de la otra y hasta cierto punto tiene la nariz muy parecida a los personajes de la famosa película. Mrs. Avatar todos los días está en el las bancas del Moll del Valle desde muy temprano y hasta las 6 o 7 de la tarde, siempre se le ve hablando sola y siempre trae bolsas como del mandado con ella.
El que hacia ahí siempre fue un enigma, hasta que hace poco, un vigilante (también bien chismoso) nos conto la historia de esta mujer. Para empezar no es cualquier hija de vecino, vive muy cerca del Moll en la colonia Del Valle. Hace tiempo ella fue “novia” de un Dr. que consulta en las suites del lugar y cuanto tiempo anduvo y porque terminaron no fue de nuestro dominio. Lo que es un hecho es que ya no andan y que ella todos los días va con la vana ilusión de verlo o de poder subir a su consultorio.
En las bolsas que lleva con ella trae ropa y accesorios como lentes y mascadas porque “se caracteriza” en ocasiones para intentar su cometido. Ella, por orden (me imagino que del Dr.) tiene prohibido subir a su consultorio y todos los vigilantes del lugar lo saben, por eso no la dejan usar los elevadores ni acercarse a la escaleras (por eso la caracterización) y siempre andan haciéndola de “nanas” cuando la ven llegar y hasta que ella se retira (nunca he sabido a qué hora se va).
En una ocasión que estaba esperando en la plaza del lugar a una compañera que se estaba tardando en salir, la vi pasar muy discreta ella por el pasillo que lleva a los elevadores y me dio por observarla (total no estaba haciendo nada), pude ver como ella se acercaba e inmediatamente el vigilante tomaba el radio y daba una indicación, se movió de su lugar siguiendo discretamente a Mrs. Avatar y muy propia ella (recordemos donde vive) se paso de largo sin mirar siquiera a los cochinos elevadores. Se sube a unos a un nivel sin acceso a los elevadores y se sienta de nuevo en una banca. Discretamente ella, observaba al vigilante, como esperando un momento de distracción de este.
Que paso después no supe, pues salió mi amiga y me fui con ella. Pero que tan fuerte habrá sido ese amor o que buenos jales le hizo el Dr. para que Mrs. Avatar este ahí todos los días haciendo su lucha, será una incógnita.
2 tú comentario:
Bien dicen que la realidad supera la ficción. Yo me le acercaría para preguntarle "señora se le ofrece algo" y a ver qué te dice. Ok no... no vaya a ser que te de un bolsazo! :D
No lo mencione para que no me dijeran exagerada pero cuando los vigis no la dejan subir se los bolsea y les dice sus palabrotas. Si es agresiva.
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