junio 06, 2011

Exorcizando demonios: Segunda parte

Han pasado 7 meses y 10 días desde mi última entrada, demasiado tiempo para alguien que estaba acostumbrada a sacar todo lo que le ahogaba por medio de la escritura.


Remodele “mi casa” como queriendo eliminar cualquier recuerdo de la persona que se fue, a pesar de que esa persona poco paso por aquí. Decir que no valía la pena hablar de él puede jugar 2 papeles muy peligrosos: a) o no importaba mucho b) o hablo por despecho. La verdad es que escoja la opción que mas le guste.

Lo que se es que al final y después de mucho resistir le di mi ritual del cabello, no de inmediato, no cuando la herida aun sangraba, si no esta vez cuando yo lo quise. Frida rompió con el esquema. Fue el día de mi cumpleaños: aquí esta mi ritual, aquí esta mi cambio de look de cumpleaños, nuevamente escoja la opción que mas quiera.

Te fuiste tú, se fue ella y ella también, se fueron 3 y me quede yo sola y muy herida. Me dolió demasiado. Pero lo supere. No es por tentar a la vida pero que cosas no he superado ya y estoy segura seguiré superando. Regreso solo la persona que tenia la madures de afrontar y aceptar (aunque un poco tarde) las cosas como habían pasado. Regreso solo la persona que valía y vale la pena conservar. A los otros 2 que les vaya como se merezcan ser tratados. Quien soy yo para juzgar o desear un mal.

Te llevaste mi fotolog, la verdad es que era el ultimo lazo que nos unía, y no valía la pena conservar y te diste el gusto de darme la ultima humillación cuando la llevaste a ella a nuestro ultimo encuentro. Sí, pensé que podíamos darnos una digna despedida como amigos, como tanto alardeabas querer. Decir me dolió mas el ego que el corazón es como decir que todos los días sale el sol. Sin más comentarios.

Te borre por millonésima vez del msn y de nuevo elimine tus teléfonos de mi celular, aunque de la memoria es imposible erradicarlos (maldita buena memoria la mía), al menos ya no pienso en ellos. Diciembre me gusto para decirte adiós definitivamente.

Porque te fuiste, gracias a dios no sabes como agradezco infinitamente después de todo que al fin me dejaras en paz y dejar de sufrir todo el estrés emocional, mental y casi casi físico que era estar contigo (aun sigo sin poder dormir los domingos) pero ya nada duele, ya nada importa. Yo ahora soy muy feliz. Y si tú lo eres, pues la neta no me importa. Que cada quien tenga lo que se merece y fin de la historia. De tu maldita historia.

3 tú comentario:

DeeDeex dijo...

Ese libro ya lo deberías haber quemado. No te digo ENTERRADO porque capaz vas cómo los perros cuando tienen ganas de lamer algo viejo y desentierran esos huesos del pollo que les dimos hace meses...

D3XT3R dijo...

De todo se aprende en esta vidA

Anónimo dijo...

acaso todo lo inventas? el nisiquiera es/fue/sera "algo tuyo" esta donde debe de estar, con la persona que lo hace feliz.
deja de decir pendejadas que ni al caso